Historia del la Iglesia

Testamentos y donaciones han sido el origen de gran parte de las propiedades de las iglesias y órdenes religiosas. Es el caso de la iglesia San Vicente Ferrer popularmente llamada “Los Domínicos”. La Orden de los Dominicos recibió en herencia en 1803 la capilla, torre, sacristía y patio de la hacienda Apoquindo. En 1809 los frailes iniciaron la construcción de la iglesia y del convento con varios claustros para casa de estudios y noviciado. Fray Francisco Álvarez, reconstruye en 1847, el frontis de la iglesia con sus torres actuales y amplía los graneros y bodegas, convertidos hoy, tras nuevas modificaciones realizadas en 1960–1980, en salas de reuniones, culto, exposiciones y convento. Los dominicos llegaron al país poco después de los franciscanos y mercedarios. Vinieron 4 frailes en la lucida comitiva de García Hurtado de Mendoza (Gobernador de Chile de 1557 a 1561), junto a Alonso de Ercilla y Zúñiga, autor de «La Araucana». Se instalaron a una cuadra de la Plaza de Armas donde hoy se encuentra el Templo de Santo Domingo (MN). Los dominicos, además de su misión evangelizadora se destacaron por ser los primeros en fundar un establecimiento de educación superior: «Santo Tomás de Aquino» en 1619. Actualmente la Iglesia –propiedad de la Orden de los Dominicos Recoletos– es sede de la Parroquia San Vicente Ferrer. El santo titular de la iglesia colonial, el religioso español San Vicente Ferrer (1350-1419), fue famoso predicador en plazas, caminos y campos a la usanza medieval. Murió en Vannes, Francia.

La iglesia

De volumen simple, consta de una sola nave alargada. Sobresalen dos torres simétricas de planta cuadrada que se levantan a ambos lados del acceso rematadas con cúpulas revestidas de cobre, que evocan el arte bizantino3. Tiene 4 arcos interiores de medio punto, muros de adobe entretejidos por toscas vigas al descubierto; armadura de techumbre de madera a la vista, rejas forjadas y pavimento de arcilla. En el interior, cuadros coloniales de santos dominicos y Virgen del Rosario en madera. La iglesia celebra la fiesta de la Virgen del Rosario el 7 de octubre. La devoción al «santísimo rosario» data de 1214 y fue introducida por Santo Domingo de Guzmán al aparecérsele la Virgen y el Niño enseñándole el rezo del rosario. Muchas leyendas, mitos y tradiciones tiene la historia del templo. Los frailes con sus capuchas subidas viajaban a pie a Santiago rezando el rosario. Cuenta la leyenda que el guerrillero Manuel Rodríguez se escondía en el convento y disfrazado de fraile habría escoltado a sus perseguidores por el recinto. El convento sirvió de prisión a frailes realistas durante la Patria Vieja y fue cuartel de las fuerzas patrióticas. Durante la Guerra Civil de 1891, sirvió de refugio a los opositores del gobierno.

Historia del Centro Artesanal

En el año 1983, en parte del antiguo convento, se formó un centro artesanal y de antigüedades llamado Pueblito de Los Dominicos.
  1. Ese mismo año la iglesia fue declarada Monumento Nacional.
  2. Además, cabe destacar que la imagen de la iglesia se encontraba en el reverso del billete de 2000 pesos desde 1997 a 2010
Enclave turístico desde la década de los ’80, sus muros blancos cobijan a los mejores artistas nacionales en diversas disciplinas. ¿Por qué se le llamará artesanía al arte de los pueblos? ¿A lo que sale de las exhibiciones de los salones y se presenta en la calle? Difícil respuesta sociológica, lo claro en que en la exhibición de los Dominicos, el talento sobra. Histórico sector colonial, realzado por la imponente Parroquia San Vicente Ferrer, Monumento Nacional, el pueblo de artesanos es una visita obligada para los turistas, ya que alberga una representativa y completa muestra de artesanía de nuestro país, así como un cálido ambiente tradicional chileno en sus más de 160 talleres de barro y paja. Es el centro artesanal más grande del país y uno de los más importantes de América Latina.

Historia de las Condes

El 26 de agosto de 1901, se decretó la creación de la nueva comuna de Las Condes. La decisión fue tomada a instancias de los propietarios de fundos, quienes escogieron como escudo el de Las Condes de Sierra Bella. Según algunos estudios, ahí está el origen del nombre de esta división territorial. Hasta 1935, el sector mantuvo su carácter rural con el cultivo de varios de sus campos. Sin embargo, aparecieron loteos que dieron origen al progresivo avance de la ciudad hacia el oriente. Posteriormente, se loteó la Hacienda Las Condes. En 1949, los sacerdotes de la Recoleta Dominica vendieron la chacra de Apoquindo. Ésta había estado envuelta en litigios desde 1936 y, luego de la venta, fue dividida en 2.094 sitios, recibiendo el nombre de Villa Los Dominicos. La ciudad había llegado. Sus habitantes rápidamente impulsaron un nuevo ideal urbano, encontrando en la zona el escenario ideal para una novel forma de vida. Los centros urbanos se concentraron alrededor de los clubes deportivos, como Club de Golf, StadeFrançais, Estadio Español, Estadio Palestino, que con sus parques públicos y privados, generaron una red de pulmones verdes en la comuna.